Dr. Jiwu Chen

Especialista en medicina deportiva

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Trastornos de la cadera 10 min de lectura 2026.07.10

¿Cómo se evalúa y trata la inestabilidad de cadera?

La inestabilidad de cadera se diagnostica combinando la historia clínica, la exploración física y las imágenes; el tratamiento depende de la causa, la gravedad y los hallazgos estructurales.

Autor: Dr. Jiwu Chen Revisión médica: 2026-07-10
Inestabilidad de caderaDolor de caderaArtroscopia de cadera

¿Cómo se evalúa y trata la inestabilidad de cadera?

El diagnóstico de inestabilidad de cadera no implica automáticamente una operación. En muchos pacientes, el médico debe identificar primero por qué la articulación es inestable y diseñar el tratamiento según la gravedad.

Algunos mejoran con rehabilitación y cambios en su patrón de actividad; otros pueden necesitar cirugía para recuperar la estabilidad.

Comprender las pruebas, los principios del tratamiento y qué pacientes se benefician de cada opción ayuda a tomar decisiones más razonables.

Diagnóstico de la inestabilidad de cadera

No puede confirmarse con una sola prueba independiente. Hace falta valorar en conjunto la historia clínica, la exploración física y las imágenes.

Historia clínica y síntomas

El médico preguntará, por ejemplo:

Cuánto tiempo lleva el dolor

Si se localiza en la ingle, el glúteo o la profundidad de la cadera

Si empeora al caminar, correr, subir escaleras o permanecer mucho tiempo de pie

Si hubo un traumatismo previo de cadera

Si el paciente se ha sometido a cirugía de cadera

Si practica desde hace tiempo gimnasia, ballet, golf u otras actividades que exigen una gran amplitud de movimiento

Por qué importa la historia clínica

Esta información ayuda al médico a valorar inicialmente la posibilidad de inestabilidad.

Exploración física

El médico mueve la cadera en distintas posiciones y observa si aparece dolor, sensación de inestabilidad o movimiento anómalo.

Algunas pruebas evalúan principalmente la laxitud anterior; otras ayudan a valorar la estabilidad posterior y la laxitud ligamentosa generalizada.

Cada prueba tiene limitaciones, por lo que normalmente se analizan varios hallazgos en conjunto.

Pruebas de imagen

Las imágenes permiten evaluar alteraciones óseas o de tejidos blandos alrededor de la cadera. Las pruebas habituales incluyen:

Radiografía: valora la cobertura acetabular, la estructura articular y la presencia de displasia de cadera.

Tomografía computarizada: muestra mejor la morfología ósea y ayuda a identificar fracturas o anomalías complejas.

Resonancia magnética o artrografía por resonancia (ARM): evalúa principalmente el labrum, el cartílago, la cápsula, los ligamentos y otros tejidos blandos.

Los parámetros de imagen deben interpretarse juntos

En los últimos años, los médicos combinan varios parámetros de imagen para evaluar la estabilidad en lugar de depender de una sola medición.

Puede haber inestabilidad aunque las pruebas parezcan normales

Algunos pacientes presentan microinestabilidad.

En ellos, la estructura ósea puede parecer básicamente normal en imágenes estáticas. Sin embargo, durante el movimiento la cabeza femoral puede desplazarse ligeramente de manera anómala y causar dolor inguinal o profundo.

Una sola radiografía o resonancia puede ser insuficiente. El médico suele combinar historia, exploración e imágenes y, en ciertos casos, una evaluación dinámica durante la operación.

Tratamiento conservador

En pacientes con síntomas leves, sin anomalías óseas evidentes o sin una indicación quirúrgica clara, suele probarse primero el tratamiento conservador.

Entre las medidas habituales se encuentran:

Modificar la actividad y evitar movimientos que desencadenan dolor repetidamente

Reducir temporalmente el entrenamiento intenso

Realizar rehabilitación bajo supervisión profesional

Usar medicación antiinflamatoria y analgésica cuando sea necesario

Mejoría con el tratamiento conservador

Muchos pacientes consiguen cierto alivio de los síntomas después de un tratamiento estructurado.

Por qué es importante la rehabilitación

La estabilidad depende del hueso, los ligamentos y también de los músculos cercanos.

La rehabilitación suele centrarse en fortalecer:

Iliopsoas

Músculos glúteos

Aductores de la cadera

Rotadores de la cadera

Músculos del tronco

La rehabilitación necesita tiempo

Al fortalecerse, estos grupos musculares mejoran la estabilidad dinámica y reducen las cargas anómalas.

La rehabilitación debe mantenerse durante un tiempo y realizarse bajo la orientación de un médico o fisioterapeuta.

Tratamiento quirúrgico

No todos los pacientes necesitan cirugía.

Si los síntomas no mejoran claramente tras unas 8 a 12 semanas de tratamiento conservador estructurado o existe una anomalía estructural definida, el médico puede valorar una operación.

La decisión debe considerar:

Edad

Necesidades de actividad diaria

Hallazgos en las imágenes

Tipo de lesión de cadera

Presencia de lesión del labrum o displasia de cadera

El tratamiento debe ser individualizado

El plan puede ser completamente distinto de un paciente a otro.

Opciones quirúrgicas habituales

El método depende de la causa de la inestabilidad.

Reparación o reconstrucción capsular

La cápsula articular es importante para mantener la estabilidad.

Si está laxa o es deficiente, el cirujano puede restaurarla mediante sutura artroscópica, plicatura o reconstrucción. Cuando no puede repararse directamente, puede ser necesaria una reconstrucción capsular.

Reparación o reconstrucción del labrum

El labrum recorre el borde del acetábulo, aumenta la cobertura de la cabeza femoral y ayuda a mantener un entorno intraarticular estable.

Si está desgarrado, suele preferirse repararlo. Cuando la reparación no es posible, algunos pacientes necesitan reconstrucción.

Cirugía de preservación de la cadera

Si la causa principal es ósea, como una displasia acetabular o una rotación femoral anómala, reparar solo los tejidos blandos suele ser insuficiente.

Estos pacientes pueden necesitar:

Osteotomía periacetabular (OPA)

Osteotomía desrotadora femoral (ODF)

Objetivo de la cirugía de preservación

Estas operaciones ajustan la posición del hueso, mejoran la cobertura de la cabeza femoral y ayudan a recuperar la estabilidad.

Prótesis total de cadera

Muchas personas piensan en una prótesis total al oír hablar de problemas de cadera.

En pacientes jóvenes sin degeneración grave, los médicos suelen intentar conservar la articulación natural, reparar las estructuras estabilizadoras o realizar cirugía de preservación y retrasar al máximo la prótesis.

La necesidad de una prótesis total se valora según el desgaste articular, la edad, las necesidades funcionales y el estado general de salud.

Puntos importantes durante el tratamiento

Las causas son complejas y no existe un único método adecuado para todos.

Conviene tener en cuenta:

El tratamiento conservador debe mantenerse un tiempo; no debe abandonarse por cuenta propia si el efecto no es evidente a corto plazo.

La artroscopia no es adecuada para todos; en algunos pacientes deben corregirse primero las anomalías óseas.

La rehabilitación sigue siendo muy importante después de la cirugía.

Ignorar los síntomas durante mucho tiempo puede aumentar el riesgo de lesión del labrum, desgaste del cartílago y artrosis.

El plan debe elaborarlo un especialista

Un especialista en medicina deportiva debe diseñar el tratamiento según la situación individual.

Preguntas frecuentes

P1: ¿Siempre requiere cirugía?

No. Muchos pacientes pueden empezar con un tratamiento conservador estructurado. La cirugía se valora si persisten los síntomas o existe una anomalía estructural clara.

P2: ¿Ayuda realmente la rehabilitación?

En algunos pacientes fortalece los músculos cercanos y mejora la estabilidad. Es una parte importante del tratamiento conservador.

P3: ¿La artroscopia resuelve todos los tipos de inestabilidad?

No. Si la causa principal es una anomalía ósea, la artroscopia por sí sola puede ser insuficiente y algunos pacientes necesitan también una osteotomía de preservación.

P4: ¿Se puede volver al deporte?

Muchos pacientes recuperan gradualmente sus actividades cotidianas e incluso algunos deportes después de un tratamiento y una rehabilitación sistemáticos. El ritmo y el resultado dependen de la causa, la gravedad, el tratamiento y el progreso de la rehabilitación; deben seguirse las indicaciones del equipo médico.

Este contenido es educativo y no sustituye una valoración médica presencial ni un plan individualizado.

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